La Casa del Encintado

Fotografías: María José Guallar K.
Dato entregado por: María Teresa González, San Bernardo

El rubro de los encintados no es muy masivo. Pero no es difícil visualizarlos en muchas celebraciones de esas que son una vez en la vida y donde el blanco es el color protagonista: Primera Comunión, Bautizos y Matrimonios, donde se regalan unos moñitos de cinta con un mensaje y adorno que recuerda aquella ocasión especial. A eso se dedican en La Casa del Encintado, un negocio que desde hace 30 años dirigen Mónica Muñoz Luna y Nolberto Loyola.
Ellos hacen a mano los encintados siguiendo el sistema antiguo, tradicional, fabricándolos con hechos con cinta-cinta. Y como buena pareja, se complementan; Mónica fabrica los productos y Nolberto imprime lo necesario para darles un toque personalizado.

Los productos que ofrecen se aplican a todo ellos que se requieren para celebrar como se debe una Primera Comunión, Bautizo, Matrimonio, Bodas de Oro, o un Baby Shower o Despedida de Soltera, los dos últimos hitos que el mismo público ha hecho que se instaure dentro de la oferta del local.
En la Casa del Encintado venden elementos para festejar días especiales. En general, lo que más popular son los encintados. Y en específico, los sábados salen las cúpulas para tortas y en época de Primeras Comuniones, los Santitos, que se encargan con 3 días de anticipación. También arriendan trajes de novia, de primera comunión, ternos para niños, etc.
Llevan 30 años en la misma ubicación de Covadonga con Bulnes. Hoy en el sector hay muchos más locales, comercio ambulante y lamentablemente, cada día más delincuencia. En el 2013 Mónica y su marido vivieron 6 robos, de los que denunciaron sólo 2, porque no sienten que haya un resguardo policial real ni una justicia verdadera. Esa es la parte más amarga, pero en tanto tiempo también han vivido muchas anécdotas para la risa. Como el caso de una viejita bastante añosa y corpulenta que a toda costa quería un vestido blanco para celebrar sus Bodas de Oro; o un caballero un tanto excéntrico que se enamoró de una maniquí vestida de novia y que todos los días le iba a cantar desde la vereda con voz de tenor; y una carabinera que como se iba a casar pronto, interrumpió su ronda para probarse unos vestidos a escondidas, y ante su desaparición aparecieron por el sector varias patrullas con las balizas prendidas que la buscaban con desesperación pensando que la habían secuestrado.
Cuando cierran la tienda las 8 de la noche y se van a la casa, viene la otra parte de la labor, preparar los encintados que el público encarga con 3 días de antelación para aquellos días especiales. Es que lo más importante para La Casa del Encintado es tener paciencia con los clientes y cumplir fechas acordadas.


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Boliche

La Casa del Encintado

Nombre local

Covadonga 316, San Bernardo

Dirección

Mónica Muñoz Luna y Nolberto Loyola

Dueño

Santiago Sur