Ferretería Tobalaba

Av. Francisco Bilbao 3092, Providencia

Una ferretería encierra un universo de objetos diversos en tamaño, peso y denominación, muchos de ellos misteriosos para los simples mortales, quienes en rol de clientes, pueden verse en un aprieto a la hora de solicitar en el mesón una cosa (y no otra) y hacerlo por su nombre exacto, evitando nuestro chilenísimo “cosito”. Es que dominar los conocimientos ferreteros es todo un arte e implica años de aprendizaje. Esto bien lo sabe José Tomás Noriega, dueño de la Ferretería Tobalaba, quien lleva 56 de sus 73 años detrás de un mostrador ejerciendo el oficio de ferretero.

La familia de Don José Tomás, los Noriega, llegó desde España a fines del siglo XIX y según su propio relato, fundaron la primera ferretería que hubo en Chile en el año 1900, la “Vega-Noriega”, en calle Puente con Rosas, que abarcaba toda la cuadra y estuvo vigente por 80 años. Ese local fue escuela de ferreteros, los hombres que ahí trabajaban llegaban muy jóvenes, se formaban y con el tiempo podían irse a trabajar a otras ferreterías.

Este negocio familiar de Santiago centro satisfacía las necesidades de clientes particulares y de empresas constructoras que compraban en “Vega-Noriega”, todos los productos de albañilería, carpintería, electricidad, construcción y necesidades del hogar que requerían. Hasta que vino la crisis económica de 1982, contingencia que provocó estragos en el negocio. Las relaciones con los socios se quebraron y el local debió cerrar.

Don José Tomás Noriega junto un hermano y su padre, se quedaron de brazos cruzados, pero pronto, pese a los problemas de salud de este último, se embarcaron en un nuevo proyecto: la ferretería “La Chilena”, que instalaron en Manuel Montt con Providencia. Allí trabajaron en conjunto durante 15 años, hasta que en 1997 el padre de Don José Tomás se enfermó gravemente, falleció y la ferretería se terminó.

Más adelante y como la vocación de comerciante llama, Noriega comenzó a buscar un nuevo local para comprar, hasta que encontró una antigua ferretería en Tobalaba con Bilbao. El dueño original era bastante mayor, se lo “pololeó” mucho tiempo, hasta que lo convenció de vender y en 2002 comenzó un nuevo emprendimiento, la Ferretería “Tobalaba”.  Comenzar de nuevo estando cerca de los 60 años es muy loable y de eso ya han pasado 16 años.

La Ferretería Tobalaba es la única de todo este sector de Providencia que aún existe. Don José Tomás trabaja con Roberto Yévenes, fiel empleado quien lleva décadas trabajando con la familia. “Robert”, como le dicen, entró como aprendiz siendo poco más que un niño y hoy, a los 65 años es un experto atendiendo a los clientes que llegan a pedirle fittig, cañerías de cobre, flexibles, pegamentos, un tarro de pintura, un saco de cemento, clavos, algún pegamento, todo aquello que más se vende. Pero también trata con paciencia a aquellos que piden que le arregle algún artefacto o personas que no saben el nombre de los productos, o que se los cambian; Roberto entonces piensa un poco y adivina, interpreta o empieza a proponer las alternativas de lo que puede ser que el comprador necesite.

Ser comerciante y en especial ferretero, no es lo mismo que antes. Si en otras épocas les encargaban lo necesario para hacer un proyecto completo, actualmente eso es imposible. Hoy nadie le compra a una ferretería chica todo lo que se requiere para eso, porque en tal caso la gente prefiere ir a los gigantes del retail, que tienen mucho más de todo, otros precios, o la posibilidad de importar directamente. Don José Tomás Noriega califica esto de “competencia desleal” porque es lo que mata al pequeño comercio. La Ferretería Tobalaba, como tantas de su estilo, está para cosas menores, para salvar, para vender algo específico que se terminó de repente.

Por esta complejidad, Don José Tomás no quiso que ninguno de sus dos hijos siguiera sus pasos. Gracias a su trabajo como ferretero, hoy los dos son profesionales, lo que es un gran orgullo para él y su señora María Gladys, con quien lleva 46 años de casado y quien también lo ayuda con varios temas administrativos y trámites relacionados con el local.

Aunque se trata de un trabajo muy esclavizante que prácticamente no le deja tiempo libre, para Don José Tomás es lo que le da cuerda a su vida, tanto así que nunca se enferma. Recién hace sólo dos años aceptó cerrar dos semanas para tomarse de vacaciones. Es que si no echa de menos, mal que mal, desde hace casi sesenta años su vida de lunes a sábado, ha sido trabajar para que otros construyan, reparen o  den forma alguna idea que hará que su día a día en el lugar que habitan sea más cómodo.

 

 

 

 

 

Boliche

Ferretería Tobalaba

Nombre local

Av. Francisco Bilbao 3092, Providencia

Dirección

José Tomás Noriega

Dueño

Santiago Oriente