Ceramichile Artesanía en Greda

En un rincón de Santiago, en la esquina de la calle Jofré con Portugal, se encuentra una casa roja de fachada continua en cuyos muros la figura de una guitarronera de greda de Quinchamalí da la bienvenida. Al interior se encuentran a la venta un sinfín de vajilla y productos de greda, tal como si estuviéramos en una tienda de Pomaire o en el sur de Chile.

Al mando de este negocio desde hace más de 40 años, está la señora María Espinoza García junto a su marido Héctor Arteaga, ambos artesanos de la greda, quienes además viven en el mismo lugar junto a sus dos hijos. La señora María, más conocida como Maruquita García, es una mujer cálida y risueña oriunda de Quinchamalí, un pequeño pueblo de la VIII región, ubicado a 30 kilómetro de Chillán, y artesana desde que te tiene uso de razón. Aprendió esta técnica y saber de su madre, una tradicional artesana de la greda negra, muy reconocida y que participó en las primeras versiones de la Feria de Artesanías de la Universidad Católica, en el Parque Bustamante.

Precisamente fue la madre de la señora Maruca, la que la instó para que junto a su marido, se trasladaran a Santiago a probar suerte. La pareja de recién casados llegó a Santiago en 1973, a pocos días de golpe militar, y se instalaron en el mismo barrio donde se encuentra actualmente su casa-negocio.

Allí comenzaron con la venta de artículos de greda, actividad a la que se dedican prósperamente hasta el día de hoy. Su público son dueñas de casa, parejas jóvenes, o restoranes, quienes piden especialmente vajilla de greda, platos, ollas, fuentes, pocillos, vasos y maceteros.

La Maruquita ama su oficio, así que le fascina hacer cualquier artesanía, por más pequeñita que sea. Durante la semana ella y su marido preparan las piezas de greda que elaboran con sus manos y que cada fin de semana llevan a cocer a la localidad de Pomaire, en un taller que arriendan. En buenos tiempos, pueden ser hasta 100 los artículos de greda que luego traen de regreso a su local de calle Jofré.

Como mujer sabia de campo, la señora María cree mucho en las bondades curativas de la naturaleza, así que como una sección anexa a sus piezas de greda, ofrece en su negocio hierbas medicinales para todas las dolencias, las que extrae de su propio campo en Quinchamalí, al que viaja continuamente con su marido. Es que para ella la naturaleza es todo, y su zona es bendecida, afirma, porque del cerro extrae la greda para trabajar su artesanía, de la tierra cultiva los alimentos que come y del río obtiene el agua que riega las chacras y necesita su familia para satisfacer la sed.

Esa simple sabiduría es la que se refleja en la alegre forma de ser de Maruca García, y en sus creaciones de greda elaboradas gracias al don de sus manos, lo que permite conectar con un pedacito de campo en pleno Santiago, en una casita roja de calle Jofré.

Boliche

Ceramichile Artesanía en Greda

Nombre local

Jofré 292 (esquina Portugal), Santiago

Dirección

Sra. Maruca García

Dueño

Santiago Centro