Almacén Pedro Aguirre Cerda

Don Eugenio instaló su almacén en mayo de 1963, una época en que el barrio era muy distinto, mucho menos urbano, pertenecía a la comuna de San Miguel y no a Pedro Aguirre Cerda y él era un joven que apostaba por su incipiente negocio. Al cabo de los años se casó, tuvo hijos y el tiempo fue pasando siempre tras el mostrador de su almacén de abarrotes que en ese tiempo, por ser el único del sector, no necesitaba ponerle letrero con algún nombre. Si bien más adelante se abrieron otros locales, ya todos los vecinos lo conocían como “el negocio de Don Eugenio”.

La existencia del local está muy conectado con la del colegio Antonio Acevedo Hernández que está justo enfrente suyo, ya que ambos se inauguraron el mismo año, con sólo 3 meses de diferencia. Por lo que muchísimas generaciones de alumnos, profesores y apoderados, han sido clientes suyos y tempranito le pasan a comprar la colación para la jornada.

Antiguamente hubo una época en que sin supermercados –o no tantos- las familias se surtían a diario de la mercadería que necesitaban en el pequeño comercio, así que antes también vendía parafina y productos que hoy no son una alternativa, como azúcar y aceite a granel.

Hoy como en muchos almacenes de la capital, el pan es el producto más vendido en este local. Don Eugenio sostiene que hoy los negocios de barrios hoy están para vender lo que a la gente se le olvidó comprar en el supermercado. A la fecha aún mantiene un cuaderno de “fiados”, pero hoy son sólo algunos los privilegiados, unos pocos clientes antiguos, muy conocidos.

En los primeros años el horario de atención era muy sacrificado, de 6 de la mañana hasta pasado la medianoche, luego acotó el horario, pero no cerraba ningún día del año. Hace algún tiempo, una vez que enviudó, Don Eugenio decidió descansar los días domingo y algunos feriados. Todo ha cambiado, pero Don Eugenio no se queja, porque con el fruto de su trabajo mantuvo a su familia, educó a sus tres hijos y como comerciante ordenado, supo invertir bien aquello que ganó en una época dorada.

El oficio de buen comerciante es un don de Dios, asegura Don Eugenio Castillo. Y él fue favorecido con esa buena fortuna, lo que sin duda es lo que le ha permitido mantenerse por tantas décadas, viendo como muchos locales que se han abierto a hacerle competencia han abierto y cerrado. En más de 50 años ha atendido 4 generaciones, y a sus 77 años, pretende continuar al mando de su almacén, hoy más tranquilo, a otro ritmo y con menos ambiciones.

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Boliche

Almacén de Abarrotes



Nombre local

Av. La Marina 2860, Pedro Aguirre Cerda.

Dirección

Don Eugenio Castillo Ferrada

Dueño

Santiago Sur