Almacén Caupolicán

Fotografías: María José Guallar K.

El Barrio Italia hoy es una zona de moda donde confluye el diseño, el arte y la gastronomía, lleno de tiendas, restaurantes y casas de fachada continua convertidas en galerías donde emprendedores jóvenes ofrecen todo tipo de productos novedosos. En la calle Caupolicán aún se encuentran los anticuarios y tradicionales reastauradores que trabajan en mueblería desde hace décadas. Hasta hace unos 4 años, el barrio era un tranquilo enclave de la Providencia antigua donde convivían las familias con uno que otro taller de artista o taller mecánico, y claro, los anticuarios. Uno de los testigos de ese tiempo, es el Almacén Caupolicán, que aunque en realidad letrero, es parte del paisaje, porque desde hace más de 70 años, se encuentra en la calle Caupolicán, entre Italia y Girardi.

El artífice de este local fue el papá de la señora María, Don Luis –quien falleció hace dos años-, se instaló en el barrio cuando migró del campo a la ciudad y de a poco fue forjando su sueño de instalarse con un negocio, porque le gustaba el comercio. Con el tiempo compró su casa en calle Caupolicán y en el frontis abrió el almacén aproximadamente en 1940.

La Señora María Henríquez, una mujer esforzada, delgada y energética, fue la “heredera” de la labor de su papá; ella es quien abre el local los 365 días del año, como se hizo siempre. Al fondo del almacén, en una casa antigua con parrón, vive hasta el con sus dos hijos y un hermano de ella, quien a veces la ayuda con el negocio.

La oferta de este almacén se centra básicamente en verduras, frutas y algunos artículos de bazar. Lejos quedaron los tiempos en que se vendría leña y carbón por kilo. Como dice la señora María, hoy es un negocio para sacar de apuro, si faltó cilantro, una cebolla, una lechuga, 4 papas, medio kilo de azúcar. También se venden algunas cosas a pedido de los locatarios vecinos, un café, un pan con huevo. El negocio no se financia mucho, pero como afortunadamente el local es propio, no tienen que pagar arriendo.

A la señora María le da pena ver el almacén de capa caída, pero no quiere cerrar, está acostumbrada al trabajo diario, además de tenerle un cariño especial por ser parte de su vida, de la de su familia y de la del barrio también. El negocio ha articulado la vida de su familia y la de los vecinos, hasta hoy es un punto de encuentro, donde las personas conversan. Ahí se detiene el tiempo, se pasa volando y todo se olvida.

El barrio, que de llamarse Caupolicán lo empezaron a llamar Italia, se volvió absolutamente comercial hace unos 3, 4 años. Ese cambio no le significó ninguna ganancia a la señora María, al contrario, porque en la semana es medio muerto y el sábado circula mucha gente, pero en su mayoría, mirando. Hay pocos vecinos que aún vivan por aquí, no deben quedar más de 10 casas con gente en las dos cuadras aledañas. Hay algunos talleres de artistas que están hace años como el de Bororo y Samy Benmayor, quienes de vez en cuando se dejan caer a comprar en el almacén Caupolicán.

A los ojos de la señora María, uno de los grandes cambios que ella ve en comparación con el pasado es que hoy la vida se hace puertas adentro, antes los niños jugaban en la calle, la gente salía a tomar aire afuera, o se paraba en la puerta sólo a esperar que pasara algún vecino para saludarse y hablar. Hoy se hacen menos vínculos, los vecinos no se conocen entre si. La mayoría se encierra en sus casas o departamentos, llegan tarde de los trabajos y pasan directo al supermercado y no por lugares como el suyo. Lo que si hoy ella ve como mucha gente joven está mirando distinto los lugares de barrio, pasan por el Almacén Caupolicán, y les llama la atención, se acuerdan de cuando eran chicos y los mandaban a comprar; y también valoran que se atienda sin apuro, con una disposición que hoy por hoy, no es frecuente en el comercio.

 

Boliche

Almacén Caupolicán

Nombre local

Caupolicán 474, Providencia.

Dirección

Sra. María Henríquez

Dueño

Santiago Oriente